El municipio de Yerba Buena sumó una nueva pieza en su estructura política. Pablo Quiroga asumió como jefe de Gabinete en la gestión del intendente Pablo Macchiarola, en un movimiento que, según definió, responde a la lógica propia de los procesos de gobierno.
“Es un cambio de roles que entendemos como necesario para generar nuevos aires y darle continuidad a lo que se venía haciendo”, explicó el funcionario a LA GACETA, quien cuenta con formación en biología y una maestría en gestión ambiental, y que hasta ahora se desempeñaba en áreas técnicas vinculadas a servicios públicos.
Quiroga remarcó que su nuevo rol tendrá una impronta más política, con un fuerte énfasis en la cercanía con los vecinos. “Me toca profundizar los proyectos y acelerar los tiempos, con mayor contacto directo con la gente, que es lo que me pidió el intendente”, señaló.
Con cuatro años de experiencia dentro del mismo espacio -desde la gestión de Mariano Campero hasta la actual-, el funcionario destacó que su paso por áreas como servicios públicos le permitió conocer de cerca las demandas cotidianas: recolección de residuos, arbolado urbano e higiene. “Esa experiencia en territorio va a ser clave para esta nueva etapa”, afirmó.
En cuanto a las prioridades, Quiroga fue claro: el ordenamiento del crecimiento urbano aparece como uno de los grandes desafíos. “La ciudad ha sido la que más creció en el norte argentino en las últimas dos décadas. Hoy no solo necesitamos que ese desarrollo sea ordenado, sino que preserve la identidad y la calidad de vida”.
En ese sentido, planteó que uno de los ejes centrales será el tránsito y la conectividad, una problemática que excede los límites municipales debido al flujo constante desde localidades vecinas. “Es un conflicto importante que estamos abordando con planificación y obras concretas”, indicó, al mencionar intervenciones recientes como nuevas arterias, dársenas y mejoras en la semaforización.
Además, adelantó que la gestión buscará avanzar en obras consideradas estratégicas, como los parques en articulación con la Universidad Nacional de Tucumán y sobre la avenida Perón. Según explicó, estos proyectos ya no se piensan solo como espacios verdes, sino también como soluciones de infraestructura frente a fenómenos climáticos. “Son obras de ingeniería que ayudarán a mitigar el impacto de lluvias intensas y evitar anegamientos”, precisó.
Finalmente, Quiroga explicó la importancia de planificar a largo plazo para sostener el perfil de la ciudad. En ese marco, destacó el trabajo en el código de planeamiento urbano, que fija reglas claras para el desarrollo en las próximas décadas. “Preservar la identidad de Yerba Buena es un objetivo central, y eso solo se logra con planificación y normas claras”, concluyó.